Me acabo de dar cuenta de que uno de mis directores preferidos es Robert Zemeckis. Siempre digo que mi director favorito es Alfred Hitchcock, lo cual es verdad, y que Brian de Palma me encanta porque planifica de forma aún más precisa que el maestro del suspense, inspirándose en él siempre; y adoro el costumbrismo sofisticado de Woody Allen, el sentido de la aventura de Steven Spielberg o la modernidad de David Fincher. Pues bien: resulta que el prolífico Robert Zemeckis pasa completamente desapercibido dentro del llamado cine de autor, pero aúna la exquisita precisión en la planificación del mejor Hitchcock o De Palma, y las virtudes de todos los directores que he nombrado anteriormente más un afán incansable por innovar, por buscar nuevas tecnologías que lleven más allá al cine y a su lenguaje. De hecho fue de los primeros en usar el ordenador en sus películas pero sin que se note, sin hacer alarde, sin marear al espectador. Él, como un visionario, vaticinó allá por los noventa que el ordenador iba a ser una herramienta poderosa no tanto para inventar mundos o efectos nunca vistos, que también, sino para recrear fenómenos o escenarios naturales sin que se advierta que son imágenes de síntesis y no reales. Y dio en el clavo, porque el ordenador hoy se usa sobre todo para eso que predijo, con el consiguiente abaratamiento de costes en decorados y localizaciones, logrando al instante cualquier fenómeno meteorológico, paisaje, punto de vista, momento del día o efectos lumínicos, sin que podamos distinguirlos de los reales. Robert Zemeckis tiene una filmografía extensa de películas muy diferentes aunque se decanta claramente por el género de la ciencia ficción y la fantasía, lo cual, pues mira, es otro punto a su favor. Todas son puro entretenimiento, artefactos a veces complicados y grandilocuentes pero que funcionan con la precisión de un reloj suizo, sofisticados juegos de niño grande que convierten al espectador también en un niño. Yo os voy a recomendar las cinco que más me gustan a mí, en orden creciente de preferencia, para que las repaséis y así la vuelta al trabajo de este septiembre dulce sea aún más dulce si cabe.

TRILOGÍA DE REGRESO AL FUTURO (1985, 1989 Y 1990): Estas tres películas tan conocidas, sobre todo la primera, son las que dieron a conocer el talento de Zemeckis al gran público y aúnan en sí mismas todo lo que años después se desarrollaría en su filmografía: aventuras, humor, entretenimiento a raudales, historias sencillas pero imprevisibles, siempre llenas de giros de guión, efectos especiales, planificación clara, efectiva y efectista y un gusto exquisito por las grandes secuencias de acción complicadas resueltas con maestría y claridad. Todo en las películas de Zemeckis queda claro, explicado perfectamente con la cámara, su elección del punto de vista es magistral. La primera parte de la trilogía es un clásico del cine adolescente de los ochenta con un Michael J. Fox en la cumbre de su carrera pero es que la segunda parte nos ofrece lo mismo multiplicado por diez: más aventura, más acción, más efectos especiales y una visión del mundo futuro –que es nuestro presente- absolutamente deliciosa con, cómo no, coches voladores, pero también hologramas, comida liofilizada, multicanales que obedecen a la voz y monopatines a reacción. Si a eso le añadimos paradojas temporales, posibles incestos y unas gotitas de crítica social, tenemos diversión por un tubo. La tercera entrega me interesa menos, pero sólo porque el western no es el género que más me gusta. Aún así nuestra dosis de aventura y emociones está asegurada, tanto como en las dos películas anteriores.   robert zemeckis gossier gay   ¿QUIÉN ENGAÑÓ A ROGER RABBIT? (1988): Esta maravillosa película es una actualización de las clásicas de Disney donde se mezclaban dibujos animados con imagen real, como “La Bruja Novata” (1971) o “Mary Poppins” (1964) sólo que actualizada a nivel técnico con muchos planos diseñados por ordenador dotando a las secuencias de acción de un dinamismo nunca antes visto así como de un perfecto modelaje en 3D tanto de decorados como de personajes que quedan perfectamente integrados en la acción real. Se trata también de una divertida parodia del cine negro de los 40 con todos sus tópicos revisados desde el absurdo, infantil y siempre lúdico punto de vista de un dibu, que es como llaman en el film a los personajes dibujados que conviven con total naturalidad con los humanos. Una parodia no exenta de mala leche que ha dejado para la posteridad una femme fatal a la altura de las mejores del Hollywood clásico: Jessica Rabbit. Ella no es mala, sólo es que la dibujaron así… robert zemeckis gossier gay LO QUE LA VERDAD ESCONDE (2000): La primera incursión de Zemeckis en el género de terror paranormal sólo puede calificarse con un rotundo diez. Se trata de una película de nuevo planificada con maestría y efectismo; la cámara se sitúa a veces en lugares inaccesibles, -ese suelo “transparente” sobre el que caen las llaves, esos complicados planos secuencias por ordenador en la huida final con el remolque de la barca-. Es la película más hitchcockiana de todas las de Zemeckis, predomina la cámara subjetiva y esa “mirada al objetivo” característica del mago del suspense con la que conseguía plena integración del espectador en la trama. Todo en esta película está al servicio del suspense, del miedo y de los sustos, gracias también a una pareja de actores magistrales, Michelle Pfeiffer –la esposa engañada sufriente- y Harrison Ford –en su primer papel de malvado-. robert zemeckis gossier gay CONTACT (1997): Personalmente es la película de Zemeckis que más me gusta, porque adoro la astronomía y durante la adolescencia devoré la novela de Carl Sagan en la que se basa, pero la pongo en penúltimo lugar porque entiendo que se trata de una película minoritaria para muchos. Todo el metraje de Contact descansa sobre los hombros y la enorme capacidad interpretativa de Jodie Foster, que lo borda, pero también está arropada por un plantel de secundarios igualmente enormes: Angela Basset, Tom Skerritt, James Woods, Matthew McConaughey y John Hurt. Todo me gusta en esta grandiosa película que está plagada de escenas memorables marca de la casa, planificadas al milímetro pero quiero destacar lo que quizá es el travelling más largo de la historia del cine: la secuencia inicial que comienza en la Tierra y continúa por todo el sistema solar, mientras perdemos en la negrura del espacio las señales de radio que proceden de nuestro planeta. Sigue por la galaxia Vía Láctea para continuar por el grupo Local y acabar en los confines del universo. Un viaje mudo de 13.500 millones de años luz que contemplé en el cine boquiabierto y me hizo rendirme al señor Zemeckis de por vida. robert zemeckis gossier gay   LA MUERTE OS SIENTA TAN BIEN (1992): Y llegamos a la película marica por excelencia, la que le dio a Meryl Streep el espaldarazo definitivo como actriz insuperable de comedia. Bueno, Goldie Hawn en esta ocasión la supera… o no, ¿o es Bruce Willis quien está tremendo? Hasta Isabella Rossellini funciona en esta maravillosa, petarda, emocionante, excesiva y sofisticada película que, si bien flojea en su tramo final, nos ofrece toda una hora de trepidantes emociones, carreras, planes de asesinato y peleas de gatas entre esos dos monstruos que nunca estuvieron mejor, la Streep y la Hawn. Nos sabemos frases de la película (“Y ahora una advertencia… ¿Ahora? ¿Una advertencia?” “’Siempre viva, vivirá eternamente!”). Conocemos de memoria la coreografía de la pelea con palas en el salón, la una con la cabeza torcida y la otra con un agujero en el estómago. Nos encanta cuando Meryl Streep se mira en el espejo retrovisor y se asusta de su propia imagen, cuando se toma la poción y rejuvenece y se le ponen las tetas en su sitio (“Soy una jovencita”), nos vuelve locos el numerito musical del inicio (“¿Dulce Pájaro de Juventud el musical?”), cuando Goldie Hawn está gorda, cuando la Streep se escoña por las escaleras, cuando las dos se reconcilian, cuando… En fin “La Muerte os Sienta tan Bien” no es una película, es un icono para las maricas que fuimos jóvenes durante los noventa y no nos podíamos creer tanto arte junto en un solo film. robert zemeckis gossier gay   robert zemeckis gossier gay   Por todo esto y por mucho más os aconsejo que le echéis un repaso a la filmografía de este gran autor, sin olvidarme de otras grandes películas suyas como “Tras el Corazón Verde” (1984) o “Forrest Gump” (1994). Y su carrera como productor es también notable; ha producido fantásticas películas de terror que seguro que habéis visto y os gustan como “13 Fantasmas” (2001) “House of Haunted Hill” (1999) “Gothika” (2003) o “La Casa de Cera” (2005) además de la deliciosa serie para televisión “Historias de la Cripta” (1989-1996). Y la que más me gusta a mí, la deliciosa “Agárrame esos fantasmas” (1993) de Peter Jackson. Todos estos films son artefactos perfectos de entretenimiento, complejas arquitecturas diseñadas por un artista con una visión absolutamente genial del cine, un talento que controla todos los aspectos técnicos del séptimo arte, que innova y busca nuevos puntos de vista, nuevos los trucos que nos hagan sentir como niños grandes cada vez que vemos una de sus películas. Y para convertirnos en niños delante de la pantalla blanca es exactamente para lo que sirve el cine.

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